Visita obligada en Asturias: Iglesia de San Salvador de Valdediós

Si estás pensando en visitar Asturias, seguramente tengas marcado en el mapa una visita casi obligada para la mayoría de turistas: La Iglesia de San Salvador de Valdediós o el “Conventín”, como se la conoce popularmente, ubicada en el término municipal de Villaviciosa, hermosa ciudad costera y con un clima suave, templado y húmedo.

San Salvador de Valdediós es, además, uno de los lugares más visitados por aquellos que recorren El Camino. Y es que llegar al Conventín supone un dulce paseo que comienza al dejar atrás la zona urbana de Villaviciosa, mientras recorres la carretera que te obliga a salir de la ciudad en tres direcciones distintas, pero que debemos seguir de frente para llegar al Valle de Boides. La sensación de respeto que produce un lugar de tanta antigüedad es impresionante. El eco de los pasos resuena en la estancia y deja que la mente divague, mientras contemplamos los restos que el tiempo ha dejado vivos a su paso.

La inscripción sobre una lápida de piedra en el exterior reza así: “Tu generosa misericordia resplandezca, oh Christo, Dios, en todas partes, pues salva muchas veces a los impíos. Dan fé de ella los hombres y las multitudes la aplauden por doquier, porque das la vida a los que habían perecido. Ampares al miserable y perdones al bueno, más allá de todo merecimiento, con la clemencia en la que siempre sobresales. Porque las profundas tristezas del alma me atenazan y me hieren las graves culpas. Brille ahora con esplendor tu fructífera y clemente gracia, que levanta a los espíritus quebrantados. Que nos socorra tu misericordia, arropando a todos con tu manto protector y conduciéndonos a la morada celestial”. Una muestra de la preocupación que embargaba en sus últimos años de reinado a Alfonso III El Magno, que acabó siendo traicionado por sus propios hijos.

Esta Iglesia prerrománica construida por mandato del rey asturiano Alfonso III El Magno, en el siglo IX, es patrimonio cultural de Asturias y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985. A mitad del siglo pasado (principio los años 50), la iglesia de Valdediós cayó en el abandono, hasta que en 1986, el Gobierno de Asturias comenzó un proceso de restauración dispuesto a recuperar esta magnífica muestra histórica del legado asturiano. Su transición del románico al gótico queda patente en su arquitectura y encierra entre sus muros mucho más secretos de lo que cuenta la historia popular…

Foto: Wikipedia

Aunque no hay una fecha clara de su construcción, sabemos que la Iglesia de San Salvador de Valdediós fue consagrada en el año 893 (año 930 de la era augusta). Tiene una configuración similar a otras construcciones prerrománicas que se pueden encontrar en Asturias, como por ejemplo, la de San Miguel de Lillo en Oviedo o la de Santa Cristina de Lena en la comarca de la Montaña Central de Asturias. Tres hermosos ábsides conforman el paseo en su interior, cuyos capiteles adornados con motivos vegetales atraen la mirada de sus visitantes. Restos de pinturas originales y murales, que en el pasado cubrían por completo la superficie, decoran las paredes en su interior, dando testimonio del esplendor del lugar en su época, pese a su sobriedad arquitectónica. La luz que entra por el ventanal del ábside central crea un ambiente apacible que te transportará a tiempos pasados. La iglesia está edificada sobre el lugar que ocupaba una antigua villa romana, por lo que en su construcción se encuentran piedras y mármoles que pertenecían a ésta. En el exterior destaca la escasez de sus ventanas con celosías y el pórtico real del lado sur.

En cuanto a su historia después de su construcción, cuenta la leyenda que en el año 1196, Alfonso IX se casa con su prima Teresa de Portugal por conveniencia, matrimonio que sería anulado por el Papa, del mismo modo que su siguiente matrimonio con su sobrina Berenguela de Castilla en 1204, en ambos casos por causa del parentesco y la consanguinidad. Estos sucesos dejaron al monarca leonés en una situación muy comprometida con la Iglesia, por lo que en un intento de congraciarse de nuevo con los poderosos clérigos cistercienses y sus ideales de sobriedad y ascetismo, les dona sus posesiones en el valle de Boides, herencia de los reyes de Asturias.

El mismo Alfonso IX, 20 años más tarde, fija el coto monástico en 10 km2, coincidiendo principalmente con la actual parroquia de Pueyes. De tal modo los frailes cisternienses de Valdediós ganaron importantes derechos sobre el comercio y las rentas de la zona, haciendo del monasterio uno de los más poderosos en Asturias.

Desde que los últimos monjes lo abandonasen en el año 2012, el templo se usa en parte como albergue de peregrinos y como hospedería. El templo es visitado de martes a domingo por numerosos turistas, a un precio muy reducido. Una oportunidad única y muy recomendable de entrar en contacto con la cultura histórica de Asturias de la que no te arrepentirás.

Más información:

  • Hay aparcamiento al lado del monasterio para dejar el coche. El albergue de peregrinos está abierto para los caminantes del Camino, y la hospedería se encuentra en plena rehabilitación, por lo que la hallamos actualmente cerrada.
  • Horarios
    • 1 abril a 30 septiembre de 11:00 a 14:00 y 16:30 a 19:30.
    • 1 octubre a 31 marzo de 11:00 a 13:30.
    • Lunes cerrado. La última visita de la mañana y de la tarde es sólo al Conventín.
  • Adultos 4€, niños 1,50€ (consultar actualizaciones)